Horror en Amytiville

A las 18:30 h., llegó a un bar llorando y diciendo que habían asesinado sus padres y hermanos… Llegó al 112 de Ocean Avenue con varios vecinos y allí estaban los cuerpos de la familia DeFeo… Todos sin vida…

La policía comenzó las investigaciones e interrogaron a Ronald DeFeo, en el interrogatorio confesó su atroz asesinato a la vez que afirmaba que unas voces le obligaron a cometer el mismo. El juez, creyó que era una estrategia del joven para evitar la cárcel alegando enajenación… A DeFeo le condenó el juez a veinticinco años por cada asesinato perpetrado. En la actualidad Ronald “Butch” DeFeo está internado en la prisión de máxima seguridad de Green Haven en Beekman (Nueva York) siendo rechazadas todas las peticiones de libertad condicional que ha solicitado.

Ronald nunca dejó claras las causas del asesinato e incluso llegó a inculpar a su hermano Dawn que no llegó ni a levantarse de la cama. Era un chico conflictivo, con problemas en la casa, con sus padres y hermanos, con las drogas…

Lo inquietante de este caso de Amityville llega cuando la familia Luntz, trece meses después, llega a la casa. Pagaron un precio muy bajo, pero la leyenda de la casa había echado atrás a todos los compradores. La casa era hermosa, de estilo colonial holandés, con embarcadero, en madera.

Pero en su interior se comenzaron a producir hechos muy extraños: puertas que se abrían solas, luces que se apagaban y encendían, oleadas intensas de frío, aparecían manchas en las paredes y fuertes olores… Kathy (la madre) tenía pesadillas con los asesinatos de los DeFeo teniendo como víctimas a sus tres hijos y el marido comenzaba a tener un comportamiento extraño… un comportamiento irritable, cruel, despiadado…, desconocido en él. A los 28 días de estar viviendo en 112 de Ocean Avenue tomaron su coche junto a sus cosas y no regresaron jamás.


Etiquetas:

Deja un comentario.