Las experiencias que nunca existieron…


Fueron recibidos por una comitiva especial, recorrieron en caravana el Centro de Montevideo y se hospedaron en el entonces Victoria Plaza Hotel, antes de partir hacia Buenos Aires. Su visita quedó registrada por cuanto medio de prensa nacional e internacional existía por aquel entonces en nuestro país. Eso es historia conocida y está extensamente documentada.
Tanto Armstrong como Gordon venían, como astronautas, con destacados legajos, pero la realidad es que para la gran mayoría de los uruguayos, eran unos perfectos desconocidos.
Llegaban al país a promocionar una “carrera espacial” en la que entonces, básicamente, competían Estados Unidos y la ex Unión Soviética. Nadie sospechaba que, tres años después, aquel joven de amplia sonrisa daría un paso tan importante para el hombre -y aún mucho mayor para la humanidad- que lo transformaría en el Cristóbal Colón del siglo XX.
El prestigio de Neil Armstrong fue tan extraordinario tras el alunizaje del 20 de julio de 1969 que todos sus pasos posteriores, hasta la actualidad, con sus 78 años, pasaron a ser patrimonio de la humanidad.
Esto hizo que el primer hombre en dejar su huella en la Luna (la que dicen aún se encuentra allí, por la ausencia de vientos en su superficie) cambiara su forma de ser y se volviera parco y reservado. Y que sobre él se dijera y escribiera todo tipo de historias: conjeturas que van desde que nunca pisó la Luna, que todo fue un “teatro” montado para la televisión; hasta que estuvo en Uruguay a mediados de 1970 investigando el fenómeno Ovni en la estancia La Aurora, un establecimiento rural con un pie en el departamento de Paysandú y otro en el de Salto.
Allí ocurrió un fenómeno que la Fuerza Aérea lo interpretó como “meteorológico”, aunque muchos siguen vinculándolo hoy con los extraterrestres.
Incluso hay quienes organizan desde hace años expediciones que, con un costo de unos US$ 100, prometen avistamientos de naves y experiencias extraordinarias.
“PERIODISTA”. Según informaron en noviembre de 2007 fuentes de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) a El País, Neil Armstrong estuvo en la estancia La Aurora como periodista de la revista Newsweek, investigando las denuncias sobre avistamientos y fenómenos paranormales, pero “nunca como representante de la NASA”.
El teniente coronel Ariel Sánchez, integrante de la Comisión Receptora e Investigadora de Denuncias de Objetos Voladores No Identificados (Cridovni), que funciona en la órbita de la FAU, aportó incluso el nombre de una de las personas que habría trasladado al astronauta en su automóvil, “un descapotable”, en su segunda visita a Uruguay, realizada aparentemente en 1976: Carlos Pérez Lavagnini.
Lavagnini fue integrante del Centro Investigador de Fenómenos Extraños (CIFE), que funcionó en nuestro país hace algunas décadas en la órbita privada. Hoy, asesora a la Cridovni. Otras personas que han asegurado haber estado con Armstrong en 1976 fueron el propietario de La Aurora, Ángel María Tonna (fallecido), sus hijos y otra persona de nombre Yamandú López.
Consultado por El País, Lavagnini prefirió no hablar públicamente del tema, aunque admitió haber trasladado a Neil Armstrong en su automóvil.
“El sobre de dormir que utilizó aún debe estar en la estancia”, señaló.
Uno de los hijos de Ángel María Tonna, Tulio Tonna, dijo a El País a fines de 2007 que él estuvo presente, siendo pequeño, el día que Armstrong visitó La Aurora. Y que probablemente su hermana “tenga guardada una foto” del encuentro.
PRUEBAS. Lo más curioso de la supuesta visita de Armstrong a La Aurora siempre fue la ausencia de una fotografía que lo atestiguara. Es muy extraño que el arribo a Uruguay de una de las figuras mediáticas más descollantes del siglo XX no quedara debidamente documentado.
Además, siempre en base a supuestos, Armstrong llegó al país, en esa oportunidad, como periodista de revista Newsweek, por lo que su viaje estaría por fuera de toda misión “secreta” de la NASA. Aquí es donde la trama empieza a hacerse débil y comienza a revelarse una historia con sabor a leyenda.
En 2007, el investigador uruguayo Milton Hourcade (uno de los fundadores, hace 50 años, del CIOVI), se comunicó con la revista norteamericana. Como respuesta, recibió un breve y contundente correo firmado por su editor: “No tengo conocimiento de que Neil Armstrong jamás haya sido corresponsal o enviado de Newsweek a una estancia en Uruguay. Si usted consulta el libro `Primer Hombre` (N. de R: “First Man: The Life of Neil Armstrong, de James R. Hansen) aprenderá que se ha dicho de él que ha sido y ha hecho muchas cosas que no es, ni hace, incluyendo haberse convertido al Islam”.
No conforme con esto, Hourcade le escribió directamente a Armstrong en busca de una respuesta que pusiera fin a la polémica.
Tiempo después, recibió una carta firmada por la “asistente de búsqueda” del célebre astronauta, Holly McVey, en la que la mujer, tras consultar los archivos, le contestó que Armstrong nunca había visitado La Aurora. Sin embargo, McVey confundió entonces la requisitoria con la misión oficial de 1966.
La última prueba que negaría de forma contundente la presencia del primer hombre que pisó la Luna en La Aurora fue obtenida hace unos días por el periodista Ángel de Vitta, director de la publicación “Dimensión Desconocida”.
La foto guardada en el arcón
El profesor de Astronomía Ángel de Vitta, director del semanario “Dimensión Desconocida”, envió una carta a Neil Armstrong en la que le pregunta si “estuvo alrededor de 1976 en Uruguay en el departamento de Salto en una estancia cuyo nombre es La Aurora”. Y si se entrevistó con su propietario, Ángel María Tonna y con otras personas que aún sostienen haber estado con el ex astronauta en esa oportunidad en Uruguay.
Con pocas esperanzas, De Vitta aguardó una respuesta. Al menos, un sí o un no.
La contestación llegó por fin el 8 de mayo, en este caso firmada por la secretaria personal del hombre orgullo de la NASA.
“El señor Armstrong no tiene recuerdo de ninguno de los individuos mencionados ni de haber visitado La Aurora”, señala la misiva.
Con esta contestación, parece ponerse fin entonces a una de las leyendas más famosas del Uruguay de las últimas décadas. O al menos, hasta que alguna de las personas que dicen haber estado con Neil Armstrong en la estancia La Aurora, a mediados de la década de 1970, desempolven alguna fotografía que demuestre lo contrario.
Los ovnis que no todos ven
Desde 1976 diferentes personas comentan que en La Aurora ocurren fenómenos inexplicables. Aquel año sucedió uno muy especial, comentado por Tulio Tonna a El Espectador en 2007. “Aparecieron luces muy fuertes que nos producían quemaduras en los árboles, en los animales, en la gente. Eso fue lo que se vio. Y después una luz muy, muy fuerte que de noche iluminaba todos los establecimientos a la redonda”, contó. Desde entonces se han buscado huellas extraterrestres. Muchos se han visto desilusionados.


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