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Amuletos y Talismanes

 

Amuletos, esta palabra deriva del latín amuletum y significa “apartar o alejar”. Este término se aplica a aquellos objetos que por sus características especiales se les consideraba que alejaban de la persona que los portaba todo mal, ya fuera originado por otras personas o por circunstancias de la vida (enfermedades, accidentes, etc.). En un principio, su fabricación fue muy simple, en piedra o bronce, e incluso arcilla o piel (cuero). Con el paso de los años, fueron fabricados de forma más sofisticada, acoplando a las materias antes descritas gemas, plantas y finalmente, la escritura.


En cualquier caso, el fin del amuleto es uno muy concreto para el que está fabricado, e incluso, de forma personal. Es decir, el amuleto puede ser realizado por una persona con conocimientos y la aplicación de este será muy concreta, así como el tiempo de acción limitado a la consecución del fin para el que se fabrica.

Esta apreciación nos lleva a concretar que el amuleto no es algo transferible, ni sirve para todas las personas. La razón la encontramos en que, no sólo cada caso es especial, sino que cada persona se le cree portadora de una vibración energética concreta, para la cual hay que buscar elementos que amplifiquen esa vibración, partiendo de la base de que los mismos deben ser también poseedores de esa misma. Por tanto, no servirá cualquier elemento al azar, sino aquellos que nos ofrezca el conocimiento de la persona que portará este objeto, así como la composición de los elementos para los que está destinado el uso de ese amuleto.

Lo que nos lleva a pensar que aquellos amuletos tales como patas de conejo, piedra, hueso de fruta o gema, funcionan por dos posibilidades: la primera, el efecto placebo que hace que la propia persona “somatice” esa protección por el hecho de creer mágico el objeto que porta, y la segunda, por coincidencia. En el caso de un cuarzo o gema, es posible que la vibración que emite esta sea aplicable de forma complementaria a la vibración energética de la persona, ampliando así su cuerpo energético y facilitando por tanto la protección como escudo que este posee.

Tenemos en la actualidad cientos de objetos que poseen características de amuletos, y que si somos capaces de elegir o tener los conocimientos adecuados para saber cuál nos conviene, podemos obtener de ellos unos efectos casi talismánicos, sin ser estos talismanes. Lo que ocurre es que, no todos ellos poseen esa vibración o composición específica para que logren el fin que se les atribuye.


Amuletos, fabricación y diferencias

Hemos de considerar que la fabricación de amuletos varía con respecto a las creencias esotéricas de la zona, aunque gran parte de ellos tienen un origen común: los conocimientos de los egipcios. Por tanto, y partiendo de esta procedencia, debemos entender que la fabricación de los amuletos requiere varias normas o reglas que debemos observar:


  1. En muchos casos, los amuletos están formados por varios elementos, entre los que se encuentran como más comunes las piedras o gemas, ya que estos sirven como catalizadores de la energía que encierran hacia la persona que los posee.

  2. Otro elemento común es el pergamino o papiro el cual, llevará una fórmula u oración mágica específica para el fin que está construido. Lo más usual es utilizar una tinta especial, fabricada de forma alquímica o mágica, con materias primas naturales, y una pluma lo más natural posible. Las mejores, son las realizadas con plumón de oca macho.

  3. Muchos amuletos han sido realizados con trozos de escrituras religiosas, guardadas en cajitas o bolsitas. Esta creencia se basa en el poder del verbo y la vibración que este, cuando pronuncia las palabras contenidas en ese trozo de escritura, deja en el papel que posee esas letras sirviendo como amuleto. Las filacterias son pequeñas cajas que guardan trozos de pergamino (piel tratada) con las santas escrituras. Los hebreos las portan en la frente o brazo izquierdo con cuerdas de cuero, tal y como ordenan las traducciones rabínicas de las santas escrituras.

Entre otros amuletos también nos encontramos varios que no tienen una probada eficacia por si solos, o por su combinación vibracional con nosotros:

  1. Amuletos en los que se incluyen trozos de reliquias o reliquias completas, por la creencia que se tienen de que estos son objetos con gran carga energética.

  2. En épocas más remotas del cristianismo, eran comunes las medallas con oraciones o consignas religiosas encaminadas a fines concretos. Estos fueron desestimados por los estatutos sinodales de Mans (1247) y de Tous (1396). Tampoco se considera que su acción va más allá de la sugestión del que los porta. Aun así, debemos recordar que las “piedras abraxas” fueron amuletos del protocristianismo en los cuales nos encontramos inscripciones referentes al nombre de Jesús, o el signo del cristianismo primitivo (pez, era de piscis)

  1. Amuletos comunes y sus efectos.

  1. Ojo de Horus: Amuleto de origen egipcio en forma de ojo egipcio con una serpiente que sale del lacrimal. Puede encontrarse en color, o en metales nobles. El efecto sobre el que lo porta es ofrecer protección a la persona, así como despertar la intuición y las reflexiones en cuestiones importantes de la vida.

  2. Escarabajo: Amuleto también egipcio, con forma de escarabajo. En su origen estaba realizado de una sola pieza tallada, en la cual no se distinguían las patas, sólo la parte superior con sus alas plegadas, y perforado tangencialmente para ser engarzado y formar así un collar con varios de ellos. En su abdomen se solía tallar frases o conjuros propicios para su portador. Se dice que se incluía una imagen de este en el sarcófago de la momia para sustituir así a su corazón en el juicio al que sería sometido en la puerta al más allá. El efecto sobre la persona que lo porta es ayudarle a “ver” las oportunidades que se les presenta en la vida.

  3. Ank (Cruz egipcia): Amuleto también egipcio. Por la similitud (salvo en su parte superior) con la cruz cristiana, se le denomina comúnmente “cruz egipcia”. Lo mejor de todo esto es que no es una cruz, ni siguiera egipcia, sino una “llave”. Los faraones y sacerdotes la portaban, por ser este un símbolo de su superioridad mortal, como indicando a todos que tenía la posibilidad de reinar en este mundo y, abriendo la puerta con la llave, en el del más allá. Por ser el símbolo faraónico, este amuleto se le cree también protector contra todo aquel influjo negativo alrededor de la persona, sea cual sea su procedencia.

  4. Mano de Fátima: Amuleto de origen musulmán, que representa lo mismo que para el cristianismo la cruz.

  5. Figa (Higa): Amuleto muy usado en el cuadrante noroeste de nuestra península, con forma de mano cerrada y el dedo pulgar entre el índice y el corazón, sobresaliendo entre estos. Se cree que su procedencia es brasileña. Debe realizarse en madera negra, azabache u otra piedra negra, y como último recurso en plata. La similitud con un “falo” nos hace retrotraernos a los años en los que este símbolo era considerado algo más que un objeto sexual e impúdico. Fue incluso idolatrado como símbolo de renovación de la vida. En cualquier caso, este amuleto se le cree que tiene la facultad de alejar de nosotros aquellas personas indeseables, o que no tengan buenos deseos hacia nosotros, así como mantener a raya influjos energéticos negativos.

  6. Ojo turco: En realidad, su origen también es egipcio. Es una derivación del “Ojo de Horus”, pero algo más explicito en su forma, ya que está representado por un ojo en cristal o material plástico de color azul, con un ojo con pupila azul en el centro. Se cree que la persona que lo porta recibe apoyo por parte de este ojo “anticipando” aquellas situaciones o personas negativas para la persona que lo porta.

  7. Herradura: La historia de este amuleto pasa por la tradición de que fue un herrero quien calzó con este objeto las pezuñas del diablo. Se cree que aquella persona que porta una herradura en plata u otro metal noble también está protegida contra el diablo, tal y como el pacto realizado entre este y el herrero dictó en su día.

  8. Trébol de 4 hojas: Se dice que es más difícil encontrar un trébol de cuatro hojas a que te caiga un rayo. Por tanto, este amuleto porta a la persona de la suerte en la vida que le hace falta para su realización u obtención de éxito.

  9. Cuerno de la abundancia: Objeto en forma de cuerno, del cual emanan alimentos o riquezas en forma de joyas o dinero. Atrae a quien lo posee todo aquello que le hace falta en la vida.

  10. Llamador de los ángeles: Esfera realizada en un metal con gran resonancia, en el que se encierra un mecanismo que produce un sonido parecido al de un carrillón de campanas pequeñas. Se cree que este sonido “atrae” a los ángeles, aunque su aplicación es parecida al de las campanas tibetanas o cualquier tipo de campana (alejan con su vibración o ayuda a aumentar la de protección de la persona que los porta)

  11. Piedras y cuarzos: Se les cree portadores de un influjo que protege a aquella persona cuyo signo del zodíaco sea el relacionado con ella. Pero en realidad lo único que hace es, como todo mineral, interactuar con el cuerpo energético de la persona, aportando o eliminando algo que la misma necesita. Aun en sus tallas más preciosas, su aplicación o influencia no aumenta de lo descrito.


  1. Realización de un amuleto.

La realización de un amuleto requiere de conocimientos esotéricos importantes, ya que en su fabricación hay que conocer el manejo de tintas mágicas, papiros o pergaminos (en muchos casos, vírgenes), así como oraciones o conjuros específicos, ayudados con las gemas propicias, para producir el efecto deseado con la persona.

En cualquier caso, los elementos que deben estar presentes en su “magnetización”, carga o programación han de ser la cera y el incienso. En algunos casos, la esencia concreta a aplicar en los elementos del amuleto.

Debemos de saber que, también hay que conocer a la persona que lo va a portar, así como el estado energético en el que se encuentra. También es importante saber su signo del zodíaco, para escoger así el mineral adecuado.

Talismanes.

A diferencia de los amuletos, los talismanes son objetos realizados con gran base de conocimientos esotéricos constructivos, y en todos los casos en metales nobles, llevando grabados que a su vez encierran gran cantidad de energía por su forma. Podríamos decir que los talismanes no entienden de situación concreta, ni de personalidad. Son como “pilas” cargadas que descargan esta energía sobre la persona en el preciso instante en que lo necesita, en que necesita una cantidad extra de protección energética.

Como hemos dicho, estas formas en muchos casos son consideradas “perfectas”, y han de ser colocadas sobre el objeto en el lugar adecuado, en su justa medida y en su dimensión concreta con respecto a varias normas. Entre estas, debemos entender que encierra normas de la cábala, la alquimia, y sobre todo, esotéricas.

Podemos entender que los talismanes son “evoluciones” de antiguos amuletos. De ahí que su efecto sea igualmente apotropaico (del griego apotrepein: alejarse). Es como si, a lo largo de la historia, el conocimiento de estos y el avance en las observaciones del ser y su entorno, hubieran hecho que se perfeccionara la forma de encerrar en un objeto todo aquel saber puesto a disposición del ser humano.

Hay distintos talismanes que han subsistido a nuestra historia y sus avances porque su eficacia todavía no ha podido ser desestimada, ni tampoco descubierto el secreto de esta en ningún laboratorio:

  1. Estrella del poder: Talismán realizado en cuarzo y plata. Consiste en un cristal de roca tallado en forma facetada para hacer una estrella de seis puntas, rodeada por un aro de plata de ley. El cuarzo es un gran energizante, y esta capacidad la lleva a su extremo por dos razones: la talla, en forma de estrella de seis puntas (o dos triángulos invertidos fusionados), y el círculo de plata, que hace encerrar y amplificar su energía en poco tiempo. Ayuda a la persona a mantener su vitalidad y estado de ánimo constante, transformando los momentos bajos de energía, o las negativas de la persona o personas que se acerquen en energía que encierra y transforma en positiva, para hacer así su acción beneficiosa sobre la persona.

  2. Anillo Atlante: Curioso objeto, con formas muy simples, pero en medidas concretas derivadas de la numerología (a la hora de adaptarlas y hacerlas a escala) y disposición muy exacta en medidas entre elementos. Debe realizarse también en metal noble, preferiblemente la plata. Se dice que su nombre es dado porque se cree anterior a la cultura egipcia. Agudiza la intuición nocturna, y es magnífico para conjurar a los elementos de la naturaleza, haciendo que la persona pueda servirse mejor de ellos.

  3. Clavícula de Salomón: Aunque con esta denominación se determina cualquier forma genérica cuya forma y método de fabricación se encierra en la famosa obra “Las Clavículas de Salomón”, también nos sirve para denominar a un objeto de forma circular, en cuyo interior vemos varias letras de cábala hebrea, otro círculo que encierra a su vez una estrella de seis puntas, o dos pirámide dispuestas en forma fusionada. La que tiene su vértice hacia arriba es blanca, o no lleva grabado en el interior de cada uno de sus lados y la otra es negra, o grabada en cada uno de sus lados. Se dice que otorga gran poder a aquel que lo posee, ya que contiene la fórmula superior de la cábala, haciendo posible la fusión de este y los demás mundos, además del dominio sobre el todo, representado por las pirámides (símbolos de poder divinos) y por el hecho de que “lo que está arriba, está abajo y viceversa”. Símbolo de todo lo que representa el equilibrio. Es uno de los mayores talismanes, de gran consideración mundial y entre nuestra cultura.

  4. Tetragranmatón: Sobre este talismán se podría escribir un libro entero, pero vamos a concretar en varios detalles. En primer lugar, se trata de un compendio de conocimientos esotéricos altísimos, detallados en cada uno de los símbolos e inscripciones que contienen este talismán, encerrados en un círculo (forma también perfecta universal). Lo podemos calificar, por tanto, de objeto de poder. Para la persona que lo porta, es como si tuviera a todo el cosmos a su disposición. No sólo le otorga protección, sino que le ayuda en el perfeccionamiento como persona y su evolución interior y exterior. Esta “pila”, si seguimos jugando con el símil, es una “alcalina” de gran duración y capacidad. Debe ser en metal noble, siendo preferible la plata (y aconsejable a cualquier otro metal).

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  6. Este talismán también se le llama “estrella flamígera” dentro de la magia. Cada uno de los símbolos dispuestos en el objeto tiene un significado esotérico. La suma de todos ellos aportan una gran cantidad de energía por vibración, que es transmitida al portador del mismo. Vamos a explicar el significado de la simbología que contiene:

  • En la parte exterior, a la izquierda, vemos los números 1 y 2. Representan al hombre y la mujer, el padre y la madre.

  • A la derecha, vemos los números 1,2 y 3. Representan la trinidad, las tres personalidades místicas de todas las religiones (padre, hijo y espíritu santo).

  • Seguimos haciendo círculos concéntricos hacia el interior, y nos encontramos la sílaba “TE”. Se piensa que significa “Teos”, o lo que es lo mismo, Dios.

  • A la derecha, “TRA”. Puede significar elevar o desarrollar.

  • Más abajo “GRAM”. Se dice que es significa grabar o tallar usando un buril. Es como una autorización para usar esa herramienta en la fabricación de este objeto.

  • Justo al otro lado de “TE” aparece “MA”. Su significado podría ser alma.

  • Para terminar las sílabas, nos encontramos “TON”. Se dice que significa Dios interno.

  • Si lo seguimos observando, aparecen también un cáliz (o grial, símbolo femenino), un bastón, una espada y un círculo que encierra la estrella de seis puntas. Bien pueden representar los cuatro elementos: Tierra (bastón), fuego (oro, círculo con estrella), agua (cáliz) y aire (espada). Estos elementos son vistos en las mesas o altares de los magos durante los rituales.

  • Vamos a analizar la simbología de la estrella de cinco puntas. En cada una de sus puntas aparecen símbolos planetarios. En la superior vemos a Júpiter, considerado el “átono del creador”. Si vemos en la estrella a un hombre con los brazos y piernas abiertos, podríamos decir que se encuentra este símbolo en la frente. En los laterales vemos los símbolos de Marte “la fuerza” tanto a izquierda como a derecha. En las puntas inferiores encontramos a Saturno, que simbolizan la “muerte iniciática” o el paso a otro nivel de iluminación.

  • Justo debajo del símbolo de Júpiter nos encontramos dos ojos egipcios, representando a Ra o Dios superior. Justo debajo de este, en el hueco de esta punta nos encontramos una A mayúscula o “Alpha”, símbolo de la iniciación.

  • Dentro de la forma de estrella, en la mitad de su punta izquierda, vemos grabado en hebreo la palabra “Jehová”, y en la derecha “Adán”.

  • Seguimos con texto hebreo. Debajo del dibujo de la luna, y en la parte superior izquierda de la estrella de seis puntas leemos “Kafir” que significan realización, bondad. En la otra parte, a la derecha vemos “Pashat” o el rigor de Dios.

  • Debajo de Jehová aparece un círculo con un punto en el centro, representando al Sol. A la derecha de este, vemos un dibujo de la luna en cuarto creciente. Simboliza a la madre. En el centro de estos dos, en el hueco central de la estrella, aparecen Venus y Mercurio fusionados. Es un símbolo alquímico de transformación. Debajo, el caduceo, que simboliza la regeneración constante del cuerpo. Debajo de este, al otro extremo de Alfa encontramos a Omega. Simboliza la terminación de la obra de Dios.

  1. Cruz de Caravaca: Talismán en forma de cruz patriarcal, en la que aparecen en su base dos ángeles, que hacen el ademán de portarla. Su historia pasa por el milagro que sucedió durante una misa realizada para regocijo de un mandatario árabe durante la toma de España por estos. Debemos destacar que, para que ese talismán tenga su efecto, debe poseer las siguientes inscripciones:

  • INRI: En la parte superior del anagrama.

  • CSPB: Cruz del Santo Padre Benito, colocadas en cada uno de los ángulos.

  • CSSML: La Cruz Santa Sea para Mi la Luz. Han de ir colocadas en la cara perpendicular.

  • NDSMD: No sea el Dragón mi guía. Colocadas en horizontal.

  • VRSNSMVSMQLIVB: Vete atrás Satanás, nunca puedas tú persuadirme con la vanidad, son malas las cosas que tú prodigas. Ha de ir colocada sobre la cara en elipse, empezando por arriba y volviendo abajo.

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  • Con la colaboración de: Jesús García.


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