Misterio en Siberia

Los lugareños la llamaron “bola de fuego” y nadie ha sabido explicar satisfactoriamente que sucedió aquella mañana en Tunguska. Los testigos hablaron de un extraño objeto de forma oval “al rojo vivo” que cruzaba el cielo, de forma rápida (11 Kms/seg.) y sólo emitiendo una especie de zumbido. De repente aquel objeto sufrió una variación en su trayectoria y estalló provocando una inmensa “bola de fuego” (¿hongo nuclear?) que pudo ser visto desde una gran distancia.

Oficialmente no hubo víctimas pero se calcula que fueron muchos los fallecidos en la explosión, en una zona que carecía de un censo poblacional al ser una zona “despoblada”.

Con el paso del tiempo hubo investigadores que quisieron resolver el misterio de Siberia, como en 1927 el explorador Leonidas Kulik. Partió hacia la zona siniestrada esperando encontrar las causas de aquella explosión, un cráter de un meteorito que lo explicara todo, y sin embargo Kulik no encontró nada de lo que esperaba hallar…En su lugar encontró un paisaje desolador: kilómetros de árboles quebrados y tumbados en torno a un hipotético epicentro de explosión. Más de 60000 árboles tumbados, destrozados, carbonizados…

Aquel manto de ceniza dio origen a un lugar próspero para la vegetación, donde ha crecido todo tipo de plantas y donde la Naturaleza se ha regenerado teniendo un efecto fertilizante.

Un equipo de la Universidad de Bolonia quiso explicar todo aquel suceso como la caída o explosión en el aire de un meteorito incluso de un cometa de hielo, sobre todo para explicar la ausencia de cráter. Pero tampoco encontraron evidencias de ello ni partículas microscópicas de ninguna explosión de esas características…

Pero el lugar presenta otras características inquietantes: un aumento descontrolado de la vegetación, mutaciones en el ADN de las plantas, anomalías paleomagnéticas, alteraciones en el factor sanguíneo de la población… ¿Acaso estaban siendo afectadas por la radioactividad? Pero…¿qué radioactividad?

Es como si aquella explosión la hubiera provocado la fuerza del átomo…

En esa línea el científico Alexander Kasantsev dijo en 1946 que la explosión en Tunguska podía ser comparable con la explosión en Hiroshima ya que los patrones de explosión y efecto eran muy similares.

Kasantsev comparaba los efectos de ambas explosiones en los anillos de los troncos de los árboles, que indican su crecimiento: en ambos lugares (Hiroshima y Tunguska) se daba un mismo patrón: crecimiento inusual en el grosor tras la explosión como consecuencia de la radioactividad…

Pero en 1908 no existía la bomba atómica, ni estaba en mente crear un ingenio de muerte así…¿Cómo explicar esa explosión?

Así pues el misterio de Siberia sigue esperando una explicación que nos indique que sucedió aquella fría mañana de 1908.


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