El enigma de la vida de John Dee

John Dee (13 de julio de 1527 – finales de 1608 o principios de 1609) fue un notorio matemático, astrónomo, astrólogo y geógrafo inglés, que también fue ayudante de la reina Isabel I. A lo largo de su vida se dedicó, asimismo, a la alquimia, la adivinación y el estudio del hermetismo.

Dee incursionó tanto en la ciencia como en la magia. Fue uno de los hombres más cultos de su época, y ya daba conferencias en salones atiborrados de gente en la Universidad de París cuando todavía no llegaba a los treinta años.

Fue un ferviente defensor de las matemáticas, un respetado astrónomo y un experto en la navegación: estuvo a cargo del entrenamiento de muchos de quienes llevarían al ascenso de Inglaterra como la gran potencia naval de Europa.

Al mismo tiempo, siguió investigando los ángeles y la magia cristiana y la filosofía hermética. De hecho, dedicó los últimos años de su vida por entero a estos propósitos, que no le parecían contradictorios sino complementos para una amplia visión del mundo.

Dee nació en Londres, en el seno de una familia galesa, cuyo apellido deriva de la palabra galesa “du” (negro). Su padre era un mercader y un cortesano de escasa importancia. Dee concurrió a la “Chelmsford Chantry School” y luego –entre 1543 y 1546– estudió en el St. John’s College, en la Universidad de Cambridge.

Su talento fue reconocido desde que era joven, por lo cual fue admitido en el Trinity College. Durante los últimos años de la década de 1540 y los primeros de la de 1550, viajó por Europa, estudiando en Lovaina y Bruselas; y dando conferencias en París sobre Euclides. Aprendió junto a Gemma Frisius y se convirtió en un amigo íntimo del cartógrafo Gerardus Mercator, por lo cual volvió a Inglaterra con un importante caudal de instrumentos y conocimientos matemáticos, astronómicos y geográficos.

A su regreso en 1554, le fue ofrecido el cargo de profesor adjunto de matemática en la Universidad de Oxford, que declinó criticando el excesivo énfasis por parte de las universidades inglesas en la retórica y la gramática (las cuales junto a la lógica conformaban el trivium académico), en detrimento de la ciencia y la filosofía (un quadrivium compuesto por aritmética, geometría, música y astronomía).

En 1555 fue arrestado, acusado de calcular horóscopos para la reina María I de Inglaterra y la princesa Isabel. Los cargos fueron luego elevados a traición a María, y Dee debió comparecer ante la corte judicial, donde logró ser absuelto. Sin embargo, fue entregado al obispo Bonner para realizar una examinación religiosa, que complicó aún más a Dee debido a su destacado interés en las ciencias ocultas y otras áreas mal vistas por la Iglesia Católica.

Este ataque fue sólo uno de los muchos que recibiría John a lo largo de su vida, y en esta ocasión logró salir prácticamente indemne, volviéndose pronto un cercano amigo del obispo.

Luego de estos episodios, Dee confeccionó para la reina María, en 1556, un importante plan para conservar libros y manuscritos antiguos y fundar con ellos una biblioteca nacional, pero su idea fue desechada, por lo cual se dedicó a expandir su biblioteca en su casa de Mortlake, comprando escritos en Inglaterra y también trayéndolos de Europa continental. Poco a poco, su biblioteca se convirtió en una de las más completas de Europa y atrajo a estudiosos y científicos a la casa de Dee.

Cuando Isabel fue coronada en 1558, Dee se convirtió en uno de sus más íntimos consejeros y llegó a elegir el día de la coronación de la reina. Entre las décadas de 1550 y 1570 sirvió como consejero en los viajes de exploración de Inglaterra, difundiendo sus conocimientos de geografía y navegación y la ideología detrás de la creación de un Imperio Británico.

De hecho, fue el primero en usar ese término. En 1577, Dee publicó General and Rare Memorials pertayning to the Perfect Art of Navigation, un libro en el cual exponía su visión de la navegación y justificaba los reclamos territoriales de Inglaterra en el Nuevo Mundo. En esta época conoció a Humphrey Gilbert y a Sir Philip Sidney.

En 1564, escribió el libro Monas Hieroglyphica (La mónada jeroglífica) una interpretación exhaustiva desde el punto de vista de la Cábala de un glifo que el mismo diseñó, con la intención de expresar la unidad mística de la creación toda. El escrito fue reverenciado por muchos contemporáneos de Dee, pero al perderse las tradiciones orales que poblaban su entorno, hoy en día es difícil descifrar el sentido correcto del texto.

Publicó un “prólogo matemático” a la traducción al inglés de Henry Billingsley de la obra Los Elementos de Euclides en 1570, defendiendo la importancia de la matemática y su influencia en las demás ciencias y artes. Al estar dirigida al público no universitario, éste se convirtió en uno de los trabajos más reconocidos y se reimprimió en varias ocasiones.

Hacia los primeros años de la década de 1580, Dee estaba cada vez menos satisfecho con su progreso en el conocimiento de los secretos de naturaleza y su falta de influencia y reconocimiento. Empezó entonces a buscar formas sobrenaturales de adquirir conocimiento, en especial el contacto con un ángel mediante el uso de una bola de cristal como intermediaria.

Sus primeros intentos no dieron frutos, pero en 1582 conoció a Edward Kelly, quién lo impresionó con sus habilidades y conocimientos paranormales. Dee lo tomó a su servicio y comenzaron a buscar lograr contacto sobrenaturales con todo su empeño, aunque siempre desde una perspectiva de piedad cristiana, acompañando estas “conferencias espirituales” con intensas sesiones de purificación, oración y ayunos.

Dee estaba convencido de que esto traería grandes beneficios a la humanidad, y redactó numerosos libros que, según decía, le habían sido dictados por los ángeles a través de estas conferencias, algunos de ellos en un lenguaje enoquiano o de los ángeles. Kelley, por otro lado, es menos explícito con respecto a sus pensamientos sobre estas “charlas con espíritus”, algunos concluyen que estaba aprovechándose de la credulidad de Dee, otros grupos creen que realmente poseía esta clase de habilidades y también hay interpretaciones intermedias.

En 1583, Dee visitó al noble polaco Albert Laski, quien lo invitó a acompañarlo en su regreso a Polonia, a lo cual Dee accedió luego de consultarlo con sus ángeles. Así, Dee, Kelley y sus familias partieron en septiembre de 1583, pero resultó que Laski estaba en bancarrota y desprovisto de todo favor en su país, lo cual obligó a Dee y Kelley a llevar una vida nómada en Europa central, durante la cual siguieron manteniendo conversaciones con los ángeles que Dee registró meticulosamente.

Consiguió audiencias con Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano y Esteban I de Polonia, en las cuales los reprimendó por su falta de fe. También trató de convencerlos de la importancia de sus comunicaciones con ángeles, pero ninguno de los monarcas le hizo caso alguno.

Durante una conferencia espiritual en Bohemia, en 1587, Kelley le informó a Dee que el ángel Uriel había ordenado que los dos hombres debían compartir sus esposas.

Es probable que Kelley, quien en ese momento era mucho más popular que su compañero haya usado esto como una forma de romper su relación. La orden le causó angustia a Dee, pero no dudó de su veracidad y habría permitido su realización, pero poco después dejó de celebrar las conferencias y nunca más volvió a ver a Kelley. Regresó a Inglaterra en 1589.

Dee era un cristiano profundamente piadoso, pero su cristiandad estaba muy influida por las doctrinas hermética y platónico-pitagórica que eran influyentes en el Renacimiento.

Creía que los números eran la base de todas las cosas y la puerta al conocimiento, que la obra de Dios era un acto de “numeración”. Del Hermetismo extrajo su creencia de que el ser humano tenía el potencial para alcanzar el poder divino, y pensaba que este poder divino podía ser ejercitado a través de las matemáticas.

Su magia cabalística angelical (que era fuertemente numerológica) y sus trabajos en matemáticas prácticas (por ejemplo en navegación) eran simplemente los extremos exaltado y mundano del mismo espectro, y no las actividades contrapuestas que muchos podrían considerar hoy en día. Su objetivo final era ayudar a sacar adelante una religión mundial unificada, curando la brecha entre las iglesias Romana Católica y Protestante y recobrando la teología pura de la antigüedad.

Cerca de diez años antes de la muerte de Dee, el anticuario Robert Cotton compró un terreno cerca de la casa de Dee y comenzó a realizar incursiones en busca de papeles y artefactos. Descubrió algunos manuscritos, principalmente registros de comunicaciones con ángeles.

El hijo de Cotton entregó estos manuscritos al estudioso Méric Casaubon, quién los publicó en 1659, junto con una larga introducción crítica hacia sus autores, con el título de A True & Faithful Relation of What passed for many Yeers between Dr. John Dee (A Mathematician of Great Fame in Q. Eliz. and King James their Reignes) and some spirits.

Al ser la primera revelación pública de las conferencias espirituales de Dee, el libro resultó muy popular y se vendió rápidamente. Casaubon, quién creía en la existencia de los espíritus, argumentó en su introducción que Dee estaba actuando sin saberlo como herramienta de espíritus malignos creyendo que se trataba de ángeles. Este libro fue en gran medida responsable por la imagen de Dee que prevaleció durante los siguientes dos siglos y medio: la de un fanático engañado.

Por la misma época, fue publicado el libro el libro True and Faithful Relation y algunos miembros de los Rosacruces afirman que Dee era uno de ellos. Sin embargo, no está claro que existiera en esa época una organización rosacruz y no hay evidencia de que Dee haya pertenecido a algunasociedad secreta. La reputación de Dee como mago y la historia de su asociación con Edward Kelley lo han hecho parecer una figura aparentemente irresistible para los escritores de fábulas, escritores de historias de horror y magos posteriores. La gran cantidad de relatos falsos sobre su vida frecuentemente oscurece los hechos de su vida.

Una revaluación de la persona de Dee y su influencia tuvo lugar en el siglo XX, principalmente como resultado del trabajo de la historiadora Frances Yates, quien publicó nuevas ideas que le daban una mayor relevancia al papel de la magia en el Renacimiento y en el surgimiento de la ciencia contemporánea. Como resultado de esto, Dee es ahora considerado un erudito serio y uno de los hombres más cultos de la Europa del siglo XVI.

La biblioteca que poseía en Mortlake era, sin lugar a dudas, la más importante de Inglaterra, y era considerada una de las mejores del continente; sólo superada por la de Jacques Auguste de Thou en opinión de muchos. En su papel como consejero geográfico, astrológico y científico de Isabel I, fue uno de los primeros defensores de la colonización de Norteamérica y trató de impulsar la idea de un Imperio Británico que se extendiese por el Nuevo Mundo.

Durante el tiempo que ostentó poder, Dee lo aprovechó para impulsar el desarrollo de las ciencias, en especial la navegación y la cartografía. Gerardus Mercator colaboró íntimamente con él, y poseía una amplia colección de mapas, globos terráqueos y diversos instrumentos. Además, creó y mejoró instrumentos y técnicas para facilitar la navegación en las regiones polares. También se encargaba de seleccionar y entrenar a los principales pilotos de la marina inglesa.

Creía que las matemáticas (a las cuales comprendía de un modo místico) eran imprescindibles para el progreso del aprendizaje humana, y es esta cualidad la que lo acerca más a los hombres de siglos posteriores que otros pensadores contemporáneos, como Francis Bacon, aunque algunos investigadores afirman que Bacon restó importancia a las matemáticas aplicadas en un sentido místico como el de Dee debido a la atmósfera anti-ocultismo imperante a lo largo del reinado de Jacobo I. De todos modos, los conceptos de matemática utilizados por Dee no eran similares a los actuales y abarcaban áreas que en la actualidad gran parte de la comunidad de matemáticos calificarían de numerología.

Quizás el mayor y más duradero logro de Dee sea el haber promovido la matemática fuera de las universidades. Su Prefacio matemático a la obra de Euclides tenía la intención de fomentar el estudio y la aplicación de las matemáticas entre las personas que no habían podido realizar estudios universitarios, algo que fue acogido de buen grado por la nueva y creciente clase de “mecánicos” y otros hombres que irían creando aplicaciones prácticas a partir de los avances científicos. Dee llegó a incluir una serie de demostraciones y principios que los lectores podían realizar y comprobar por sí mismos.

Dee era amigo de Tycho Brahe, y estaba familiarizado con los trabajos de Copérnico. Gran parte de sus cálculos astronómicos y astrológicos estaban basados en la teoría heliocéntrica, aunque debido a lo peligroso de mostrarse como un defensor de esta nueva idea no llegó a abrazar completamente la teoría. Sí la aplicó para resolver algunos problemas del calendario, y propuso reformas que fueron aceptadas cautelosamente.

En varias ocasiones, se ha asociado a la figura de Dee con el Manuscrito Voynich. Wilfrid M. Voynich, la persona que adquirió el manuscrito en 1912, sugirió que este pudo haber pertenecido a Dee, quien lo habría vendido al emperador Rodolfo II. Sin embargo, los contactos de Dee con el emperador no parecen haber sido muy extensos y no hay notas en el diario que mencionen laventa de un libro tan poco corriente.

El Museo Británico posee varios instrumentos que pertenecieron a Dee y están asociados con sus “conferencias espirituales”:

* El espejo o “speculum” (espejo en latín) de Dee, un objeto de culto azteca hecho de obsidiana con la forma de un espejo de mano. Fue llevado a Europa en la década de 1520 y pasó por las manos de Horace Walpole.

* Una serie de pequeños sellos que usaba Dee en su “mesa de prácticas” (en la cual llevaba a cabo la adivinación del futuro).

* Un sello grande y elaborado usado para sostener la bola de cristal usada por Dee.

* Un amuleto de oro, con un grabado que representa las visiones de Dee.

* Una orbe de cristal, de seis centímetros de diámetro. Este objeto había pasado varios años desapercibido en la sección de minerales. Su procedencia no está confirmada y no se sabe si pasó por las manos de Dee.

En diciembre del 2004, una piedra usada por Dee para ver el futuro y una explicación de su uso escrita por Nicholar Culpeper a mediados del siglo XVII fueron robadas del museo de ciencias (Science Museum) de Londres, pero fueron recuperadas poco después.


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