El misterioso conde de Cagliostro

Sigue en Palermo y de allí a Nápoles donde trabaja como pintor…, bueno, como falsificador de obras de arte y también como proxeneta. Pero también como mago y químico… De allí pasa a Roma, conoce a Lorenza Feliciani. Contraen matrimonio en 1768 y ya pasarían a llamarse conde de Cagliostro y su esposa Serafina.

Comprar con sus ahorros lujosas ropas y viajan a España en 1770, se dedican a la estafa en Barcelona y Madrid con el nombre de “marqués de Pellegrini”, y su esposa que llevaba a la alcoba a cualquier noble con poder que pudiera impulsar su carrera…

Cagliostro es denunciado por un conocido siciliano y tiene que salir de España a toda prisa en dirección a Lisboa, de allí pasaría a Inglaterra en 1771.

En Londres Lorenza seduce a un viejo lord al que le roban toda su fortuna. Cagliostro se hacía llamar como “Gran Copto”.

Una sesión de satanismo hace que sea encarcelado… Logra la libertad y parte con dirección a Berlín, Ámsterdam y Parí. En París logran sus mayores éxitos. Lorenza intima con el cardenal Rohan y es presentado en la corte francesa que siente atracción por la misteriosa pareja y sus relatos. Allí aprende alquimia y esoterismo.

En París se proclama “Gran Copto de Asia y Europa” así como hijo del rey de Trebisonda e impulsor de varias sociedades secretas en India y Persia… Con formación en Alquimia en Asia, Malta o Damasco. La lista se hacía interminable.

El conde de Cagliostro se hace ya un habitual en la corte del rey de Francia. Crea un rito con ayuda de Saint Costard y Magneval: la masonería egipcia. Sea como fuere logra el apoyo de la masonería y así un gran éxito.

El escándalo con el collar de María Antonieta en 1786 haría que se viera envuelto en un negro suceso… Estuvo encarcelado un año en la Bastilla, tras salir de la cárcel es expulsado de Francia. Al no tener ya la protección del cardenal Rohan la Iglesia los persigue por “prácticas negras”.

Lorenza denuncia a Cagliostro, es perseguido por el Santo Oficio por culto a Satanás, es detenido en 1791 y acusado de prácticas brujeriles, ateo y masón… Es encarcelado y muere en la prisión de San León en 1795.

Pero además de ladrón, estafador, falsificador… También tuvo justa fama como investigador, alquimista, por sus técnicas esotéricas, o por la masonería y el rito egipcio.

El conde de Cagliostro… Genio y Figura.


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