Las legiones perdidas de Roma

Las desapariciones de tropas en época de grandes batallas han acompañado al ser humano desde sus comienzos bélicos…Hechos como la desaparición de un regimiento en Turquía, o los arqueros de Mons, espectrales ellos, o las legiones perdidas de Roma ocupan el tiempo de muchos estudiosos que aún se preguntan: ¿Qué sucedió con ellos?

Nos centraremos en una de esas legiones “desaparecidas” del Imperio Romano, en concreto a la legión IX Hispana, que llevaba largo tiempo luchando en la frontera de Caledonia, estamos en el año 122 bajo el mando del emperador hispano Adriano. Así la legión IX Hispana combatió en Lincoln (Bretaña) la insurrección  de los icenios,  se ubicó en Eboracum (York), combatió en Caledonia (Escocia) a las órdenes de Julio Agrícola… Una campaña llena de triunfos y desgaste…

En el año 115 fueron enviados a la frontera, hubo una gran revuelta con los pueblos del bosque, se adentraron en las montañas y allí desaparecieron…

Se creyó haber hallado los restos de esta legión en Hampshire, sobre todo al encontrar un águila de bronce, pero aquella era un águila de culto y no se combate… Nunca más se supo de aquella legión y sus valerosos hombres.

El ejército de Aelio Gallus, en el 24 d.C., corrió igual suerte… Fue enviado por el emperador Augusto a la orilla oriental del Golfo Arábigo, al puesto de Leuke Kome, los romanos se adentraron en el desierto, más de diez mil hombres, en dirección sur…, en dirección al desierto de Arabia… El guía árabe Sylaeto, los engañó y llevó a la profundidad del desierto donde los abandonó… El romanos perdidos comenzaron a dar vuelta y la escasez de agua hizo el resto…

Tomaron algunas aldeas y llegaron al reino de Saba, fértil y cargado de riquezas merced al aprovechamiento de los recursos y acuíferos, pero muy mermados y debilitados fueron derrotados por los sabeanos…

Regresaron a su base y tras una tortuosa y nueva marcha por el desierto, de más de dos meses, sólo llegaron unos pocos al destino final…En el camino perecieron miles de ellos.

Un año después Petronio salió de Syene para luchar contra los etíopes, se internó en el Sudán y al llegar a Napata comprendió que no podía seguir, Syene sería el puesto más al Sur del Imperio Romano… Atrás quedaron miles de soldados devorados por las arenas del desierto, las alimañas y el olvido…


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