El misterio de las esferas de Costa Rica

Las piedras son de granito, otras de lava y otras combinan ambos elementos, son en unos casos muy duras y en otros (lava) muy moldeables. Pero pese a ello, en bloques esféricos de casi 3 metros de diámetros se ha apreciados un error de sólo un milímetro por metro…¡un prodigio técnico! Pero hace casi 2000 años…

Se las llaman “las esferas del cielo” y se las puede encontrar en los lugares más inverosímiles: en la playa, en lo alto de un cerro (¿quién las llevó allí con tan notable esfuerzo?), en el llano de un valle, junto a un río…

La arqueología dice que la finalidad de las piedras podría tener un carácter ritual o simbólico, o incluso para señalar la jerarquía de los caciques locales. Pero no se explican la gran cantidad de monumentos pétreos que existe en Costa Rica bajo esas explicaciones.

Pero…¿y si miramos a las estrellas? De nuevo las estrellas…Y si las esferas formaran un mapa, una guía de orientación, una especie de rosa de los vientos de piedra, neolítica…

Fue el investigador Ivar Zapp el que descubrió que las esferas formaban líneas rectas que marcaban puntos concretos de las costas, puntos donde, curiosamente, existieron otras civilizaciones navegantes en esos mismo punto señalados por las líneas rectas de las esferas…¿casualidad?

Y no sólo del continente americano, señalaban lugares de Costa Rica, la Isla de Pascua pero también de Grecia, Egipto, Italia… Parece que las piedras esconden una extraña sabiduría.

¿Quién pudieron ser los autores de estas esferas de piedra?

Se cree que por su antigüedad oficial (entre 1800 y 2100 años) pudieron haber sido los borucas, que estaban asentados entre el Valle del Diquís y la Isal del Caño. No obstante la Ciencia oficial rechaza que este pueblo tuviera contactos con otros pueblos ya que tilda a su cultura de “aislada” y sin contacto por navegación… Sin embargo las esferas del cielo, de piedra o de nadie siguen impasibles en su mismo lugar desde hace siglos.

Diarios nacionales se hicieron eco del insondable misterio de las esferas del cielo, así el diario español ABC recogía en sus páginas:

Las misteriosas esferas de piedra de Costa Rica

ABC.es | MADRID

Actualizado Miércoles , 24-03-10

Las misteriosas esferas de piedra de Costa Rica se hicieron mundialmente famosas por aparecer en la secuencia de inicio de la película «En busca del arca perdida», en la que una de estas reliquias misteriosas, obviamente una maqueta, rodaba a gran velocidad a punto de aplastar al mismo Indiana Jones. Actualmente, se conoce la existencia de 300 de estas bolas de distinto tamaño -la más grande pesa unas 16 toneladas y mide dos metros de diámetro-, la mayoría concentradas en la región del Delta de Diquís. Los científicos no saben para qué se hicieron ni qué sentido les daba la gente que las construyó. Creen que las rocas más antiguas fueron elaboradas el año 600 después de Cristo, aunque casi todas aparecieron alrededor del año 1.000, antes de la conquista española. La incógnita de su origen ha fomentado las más disparatadas teorías, desde que están asociadas con la pérdida del continente de la Atlántida, hasta que están relacionadas con Stonehenge o con las estatuas de la isla de Pascua.

John Hoopes, un profesor de antropología de la Universidad de Kansas, ha viajado a Costa Rica para estudiar estas esferas y evaluar su valor, ya que la UNESCO estudia concederles el estatus de Patrimonio de la Humanidad. Su informe ayudará a determinar si merece la pena proteger los lugares donde se encuentran las rocas. Muchas permanecen en buen estado en los lugares originales donde fueron descubiertas, pero otras han sido reubicadas o dañadas debido a la erosión, los incendios o el vandalismo.

El equipo de Hopes ha realizado pruebas de radiocarbono en los depósitos arqueológicos donde se han encontrado las rocas para determinar su edad, pero reconoce que es un método poco efectivo, ya que «esta metodología dice el último uso de la esfera, pero no cuándo se hizo. Estos objetos pueden haber sido ser utilizados durante siglos».

Civilizaciones imaginariasAlgunas teorías relacionan las esferas con el fin del continente de la Atlántida, las piedras de Stonehenge o las figuras de la isla de Pascua. Incluso hay quien cree que son ayudas a la navegación. «Los mitos se basan en uns especulaciones muy ramplonas sobre antiguas civilizaciones imaginarias o visitas de extraterrestres», apunta Hoopes. A su juicio, las esferas tienen que ver con la cerámica y los materiales típicos de las culturas precolombinas del sur de Costa Rica. Se fabricaron «picando, moliendo y golpeando» con alguna especie de martillo. Algunas de las esferas todavía tienen la marca de los golpes.

Pero, ¿para qué se hicieron? «En realidad no sé por qué», reconoce Hoopes. «La gente que las hizo no dejó ningún documento escrito. Solamente tenemos los datos arqueológicos para tratar de reconstruir el contexto, ya que la cultura de las personas que las hicieron se extinguieron poco después de la conquista española». Hoopes ha creado una página web para derribar algunos de los conceptos erróneos y fantasiosos acerca de las esferas, que poco tienen que ver con ciudades perdidas o naves espaciales.

Y de momento todo son hipótesis y pocas las realidades en torno a “Las Esferas del Cielo”.


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