Agoreros, profetas, visionarios… Nunca han faltado porque desde siempre han abundado las predicciones fatalistas, pero coincidiendo con el cambio de siglo y con la primera década de este en el que ya estamos, parece que están abundando en sus profecías. Y esto es porque siempre se ha relacionado el cambio de siglo (en este caso incluso de milenio), con el fin del mundo. Pero… ¿se podría decir que realmente está cerca?
Por una parte, los estudiosos de la Biblia han indagado sobre las profecías, especialmente del Apocalipsis, y de ahí deducen un final muy cercano para el mundo. Si hacemos caso del cambio climático, de los terremotos, tsunamis, y otras grandes catástrofes naturales, puede decirse que sí está cerca. Además cambios trascendentales a nivel mundial como la llegada de un nuevo Papa que, según Malaquías, será el penúltimo de la historia, o, más aún, del primer presidente de color, como es Barack Obama, se han señalado como indicios de grandes transformaciones. Asimismo, señalados conflictos bélicos como la guerra entre isralíes y palestinos de la Navidad 2008, el imparable avance económico de China o el del fundamentalismo árabe. Pero, sobre todo, la incertidumbre económica mundial que ha derivado en la gran crisis que ha eclosionado, es la que está haciendo ver que un enorme cataclismo está recorriendo el mundo, de Norte a Sur.
¿Suponen todas estas señales el fin del mundo? Según los indicios… podría ser que sí.