
Muchos son los calificativos que nos vienen a la cabeza al acometer el tema que hoy nos ocupa; enigmatico,misterioso, etc… Pero sin lugar a dudas hay uno que lo define perfectamente: asombroso.Si,asombroso,porque sin lugar a dudas que entre el enrevesado que forma la multitud de palabras y frases que contiene la Torah (biblia judia), podamos hayar un codigo oculto durante miles de años,es algo asombroso. Es indiscutiblemente uno de los descubrimientos mas maravillosos de la epoca contemporanea.Sumerjamonos en ese mar de palabras para descubrir lo que llevan escondiendo desde hace ya muchas generaciones.
Esta apasionante historia comienza cuando en 1.997 sale a la luz un libro publicado por el periodista estadounidense Michael Drosnin,que lleva por titulo “El Codigo Secreto de la Biblia”,en el que se narra como mediante una serie de combinaciones y formulas matematicas es posible decodificar un codigo oculto en la Torah. Drosnin, que se declara ateo, habla en el libro de como se descubrio el código, en que consiste, la información oculta en la Torah acerca de la historia de la humanidad posterior a la escritura de esta y que ayudaría a verificar que efectivamente existe información codificada y aventura alguna predicción catastrófica sobre el futuro. Además habla de las múltiples entrevistas que tiene él mismo con importantes personas de diversos gobiernos en su búsqueda por evitar que esas predicciones catastróficas tengan lugar. El libro estuvo durante mucho tiempo en las listas de los más vendidos y tuvo una secuela titulada: “El nuevo código secreto de la Biblia” que se publicó en 2.002. La secuela no aportaba nada nuevo. Simplemente reflexionaba sobre los posibles aciertos y fallos de las pretendidas predicciones que habían realizado desde la publicación del primer libro hasta la aparición del segundo y relataba más entrevistas con dignatarios de los países implicados en las predicciones.
Tras la publicación del libro, aparecieron a disposición del público varios programas de ordenador, entre ellos el original que había usado Rips para descifrar el código y otros que lo imitaban con mejor o peor fortuna. Actualmente existe una gran cantidad de personas que utilizan estos programas para escudriñar en la Torah acerca de los eventos del presente y el futuro.
Estos còdigos se hicieron famosos a raíz del hallazgo de unas reglas de codificación (que únicamente podrían aplicarse al texto escrito en su idiomas original, el hebreo antiguo, y con la ayuda de ordenadores), las cuales supuestamente demostrarían que el código puede servir para predecir acontecimientos futuros. Los más expertos decodificadores (casi todos occidentales) dudan aún de esta posibilidad. Todas estas hipótesis son negadas por los escépticos y muchos grupos religiosos. Sin embargo, los partidarios indican que para poder emitir un juicio correcto, el fenómeno debe ser estudiado mucho más en profundidad, ya que podrían existir códigos enormemente largos que aún no se han encontrado. Algunos incluso especulan con la posibilidad de que haya cifrado a varios niveles (unos códigos dentro de otros), o que se pueda buscar dentro de matrices de más de dos dimensiones.