A mediados de enero de 2004, el pequeño pueblo italiano de Canneto di Caronia (Sicilia), de unos 150 habitantes, se comenzó a convertir en protagonista involuntario de las noticias. Aproximadamente en unas veinte casas del pueblo se habían producido unos incendios sin motivo alguno, siendo los primeros de ellos en una aspiradora recién comprada y en un televisor. No había cortocircuitos, y los cables y la instalación eléctrica en general estaban en buen estado.
A mediados de abril de ese mismo año, los incendios continuaban reproduciéndose incluso con más virulencia y de forma inexplicable. Lo más misterioso es que, aunque ya se había revisado la instalación eléctrica del pueblo, se decidió desconectar el fluido eléctrico de todas las viviendas y usar un generador eléctrico, por si el problema provenía de la red, pero todo en vano, ya que el fuego se siguió produciendo.
Una gran parte de los habitantes del minúsuculo pueblo fueron entonces evacuados, pues, aunque hasta ese momento no se habían producido daños personales, se temía que cualquiera de estas combustiones espontáneas llevara a alguna desgracia. También la zona fue declarada zona de emergencia. Y es que podía arder cualquier cosa que tuviera relación con la electricidad: desde un simple enchufe a piezas del motor de un vehículo, o un ordenador.
Se trataba de un fenómeno bastante sorprendente, al que los investigadores no daban crédito y no sabían cómo explicar, a pesar de que hasta al pueblo llegaron muchos equipos con la última tecnología para saber qué ocurría. Los expertos barajaban todo tipo de hipótesis, algunas de ellas surrealistas y casi todas con base en lo paranormal. Pero lo cierto es que aquello fue todo un misterio y durante un tiempo el pequeño pueblo siciliano de Canneto di Caronia se convirtió en un poblado fantasma hasta que sus habitantes pudieron regresar.
Protección Civil realizó un informe y llegó a la conclusión de que los incendios se produjeron por un aumento de los campos electrostáticos de origen natural. En dicho documento puede leerse que “en base a una modelización del núcleo terrestre, se ha producido una gran cantidad de energía geotérmica capaz de subir a la superficie a través de vías preferenciales que terminan en punta”.
Pero muchos habitantes del pueblo no se creen los datos de dicho informe, y siguen pensando que aquello fue más bien obra de alguna fuerza sobrenatural o incluso… del demonio.