A 55 kilómetros de Flagstaff, en el Parque Nacional de los Estados Unidos de Arizona, se halla un enorme cráter que es conocido con dos nombres: bien por el del Meteorito Barringer o el Crater del Meteoro. Está considerado por los científicos como una de los mayores cráteres producidos por la caída de un asteroide. Al parecer, este cayó durante el periodo Pleistoceno hace cincuenta mil años, y se calcula que tenia, dado el tamaño del cráter, un diámetro de 50 metros, aproximadamente.
El mayor fragmento que se conserva del meteorito esta en el Museo del Centro de Turismo de Flagstaff, encontrándose restos del mismo en un área de unos 260 kilómetros cuadrados. Según los investigadores, la roca era una alineación de níquel y cobre y pesaba unas trescientas mil toneladas. Es normal por tanto que produjera un exagerado y sorprendente cráter de unos 1.200 metros de diámetro y una profundidad de 50 metros.
La explosión fue tan violenta, que su onda expansiva provocó un terremoto de 5’5 en la escala de Ritcher, y se calcula que la potencia de la misma fue la equivalente a unas 150 bombas atómicas (2’5 megatones).