El humanoide de Flatwoods



Entonces sucedió. El muchacho de diecisiete años que pertenecía a la Guardia Nacional se percató de la existencia de un par de luces brillantes que por su altura pensó que pertenecerían a algún animal subido a un árbol. Al enfocar al supuesto animal con la linterna, se quedaron estupefactos. ¿ cómo se sentirían ustedes si al enfocar con la linterna a un punto de la oscuridad descubren que se hallan a pocos metros de un ser gigantesco de entre tres y cuatro metros?. Según relataron los testigos más adelante, tenía los ojos naranja verdoso, la cabeza redonda y de un color rojo intenso, ésta coronada por una especie de capucha terminada en punta. Sólo la mujer se percató del atuendo del gigante, algo así como una túnica oscura terminada en falda.

El enorme ser desprendía un nauseabundo olor a azufre (muy común en los avistamientos ovni de todos los tiempos, como veremos a continuación). Parecía flotar sobre el suelo e intentó acercarse a los presentes emitiendo un silbido, lo que provocó la huida en estampida del grupo.

Aparte de el olor, otras características muy comunes en los encuentros cercanos también se dieron entre los testigos como consecuencias físicas (vómitos, molestias en la garganta) y también aseguraron que mientras observaban al gigante había alrededor algo así como niebla.

Al volver al pueblo y relatar lo acontecido a sus vecinos, algunos de ellos decidieron volver al lugar de los hechos guiados por Lemon y armados con escopetas. También les acompañaba un reportero, A. Lee Stewart de The Braxton Democrat. Al llegar al lugar, ya no quedaba nada, excepto el olor nauseabundo.


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