En la noche del 25 de Marzo de 1971, un grupo de ocho soldados de la Policía Aérea, al mando de un cabo , se hallaban viendo la televisión de la base de radar en Monte Paní (Cabo de Creus) próxima a la población catalana de Rosas. Durante toda la proyección de la película que la la televisión ,los magníficos perros de raza pastor alemán ,canes perfectamente adiestrados para misiones de patrulla, vigilancia y ataque, no cesaron de aullar lúgubremente. Este hecho fue observado por todos y subrayado por Adrián ,el perrero , quién ,a un comentario del cabo, repuso : “Desde luego, algo ocurre esta noche…”
Pese a todo se dispusieron a acostarse… hasta que su compañero Leandro ,montañista inveterado que había salido a dar un paseo ,como todas las noches, entró gritando que salieran todo en seguida. Así lo hicieron ,y Leandro señaló al cielo.
Los soldados eran seis en aquel momento, y todos pudieron verlo. Se trataba de un disco como de fuego, ligeramente ovalado en sentido horizontal, de un tamaño de ,aparentemente, 20 centímetros , situado en el cielo a la altura por donde aparece Marte a las 12:30 de la noche, por esta época del año. Daba la impresión de estar bastantes cerca y se movía lentamente de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.
Los perros aullaban furiosamente. Los soldados observaban el fenómeno como hipnotizados, cuando el “objeto” aceleró bruscamente, desapareciendo en dirección al mar. Hubiérase dicho que descendía rozando los abruptos acantilados para hundirse en el agua.
Oyeron entonces gritar a Leandro. Corrieron hacia él, y vieron que tenía los ojos extraordinariamente salidos, rojos y muy irritados. Cuando lograron calmarlo ,les dijo que había visto un fogonazo muy fuerte, como un “flash”, que le había cegado. Le pareció que el tremendo destello salía del mar.
Los perros seguían armando gran alboroto. El cabo y Adrián se dirigieron a las perreras, donde su perro favorito, Narvik ,estaba como loco.
Adrián soltó entonces a Navrik, el cual se dirigió como una flecha hacia unas casetas, que se encontraban a unos 300 metros de la residencia de la base. El cabo y Adrián lo siguieron. Cuando llegaron allí, el lugar se hallaba envuelto en la oscuridad más completa. Narvik se había detenido, y gruñía amenazadoramente, como avisando de de la presencia de algo o alguien.
El cabo asegura que notó una sensación especial ,como si el ambiente estuviese cargado de electricidad. Le picaba la lengua como cuando se prueba la carga de una pila de 1,5 voltios.
Ambos militares oyeron entonces un ruido, como el que producía “alguien” muy pesado y corpulento , que al caminar removiese matorrales y piedras .Creyeron ver un bulto, a tiempo que Adrián señalaba y gritaba: “¡Allí!” .El cabo gritó a su vez: “¡Alto! ¿Quién va?! ,por dos veces ,y el bulto cambió al instante de dirección ,alejándose, con gran rapidez. Oyeron un golpe contra la valla de la base y el ruido pareció volver de nuevo hacia ellos. Sin pensarlo más, Adrián disparó una ráfaga de su fusil de asalto y el cabo tres tiros de su pistola. Después de esto, no vieron ni oyeron nada más. AL día siguiente, no se encontró absolutamente nada, ni gotas de sangre, en el lugar del extraño incidente nocturno.
Adrián dijo después al cabo que él también había experimentado la misma sensación de picor en la lengua.
Resultó difícil al cabo justificar la razón de los disparos ante el oficial jefe de la base. La opinión general era de que los muchachos estaban algo achispados, aquella noche, y que se inventaron la historia de marras para ocultar su borrachera. Parecía confirmar esta versión el hecho de que el radar no hubiese captado nada anormal.
Pero, como si “alguien” quisiera levantar el sambenito que les habían colgado a los pundonorosos soldados y al cabo, la noche del 27 de marzo el objeto reapareció y al cabo, la noche del 27 de Marzo el objeto reapareció, permaneciendo esta vez visible tanto tiempo, que se pudo avisar a todos los oficiales y demás personal de la base. En esta ocasión el OVNI se veía algo más pequeño –posiblemente estaba más lejos- y pudieron contemplarlo cerca de 60 personas.
Dos noches después, osea el 29, volvió a verse el OVNI (u otro similar). Esta vez se observaron dos reactores (posiblemente del tipo “Phantom” ,los mejores, con los “Mirages”, que posee la aviación española –era el año1971-, volando cerca del “objeto”, que se alejó inmediatamente con una aceleración extraordinaria.
Un hecho es que en las fechas los rebaños de ovejas estaban muy intranquilos y algunas aparecieron destrozadas…
Recogido del libro de Antonio Ribera para la editorial A.T.E. “Los Doce triángulos de la Muerte”, página 119 a 122.