Cheiro y sus profecías

Pero vamos al grano. Las cualidades extrasensoriales de ciertas personas, en muchas ocasiones, vienen acompañadas de una herramienta que al parecer sirve como catalizador energético que conduce al sujeto a un estado en el cual comienza a manifestarse una serie de hechos entre los que se encuentran los relacionados con este libro: las profecías. Todavía hoy en día no sabemos a buen seguro cómo funciona ni de dónde procede todo esto, aunque se cree casi de forma certera que todo es un proceso en el que puede verse involucrado todo ese porcentaje de nuestro cerebro que no conocemos. Aunque este extremo no debemos interpretarlo como que todo esto proviene de nuestra psique, hemos dicho que proviene del porcentaje “que no conocemos” y por tanto, no podemos atrevernos ni siquiera a conjeturar con dicha procedencia hasta que no tengamos o datos o tecnología suficiente para adentrarnos en ese mundo desconocido, y aun así…

Una de estas herramientas también lo es para nuestra vida cotidiana, tan importante que si nos falta nos vemos sumamente limitados y a la vez, le prestamos tan poca atención cuando la tenemos que es una verdadera lástima. Unos la utilizan tan magistralmente que son envidiados por parte de muchos de nosotros, otros parecen que son tan torpes que no hay uso posible para las mismas sin que intervengan un accidente de forma inmediata. Nos referimos claro está a nuestras manos, y en el tema que nos ocupa, la quirománcia. Podemos definir esta como una forma de adivinación que utiliza como soporte la interpretación del tamaño, grosor y forma de cada una de las líneas y formaciones voluminosas que componen la morfología de nuestra mano, siendo por tanto una parte interpretativa de la quirología. En cuanto a lo que se puede interpretar de la mano, con dichas formas se puede tener una visión del pasado y del presente de su propietario, así como determinar unos acontecimientos futuros en su vida, siendo esta interpretación de mayor o menor exactitud en función del conocimiento quiromántico del augur, y de la sensibilidad extrasensorial que el mismo posea.

Científicamente se trata de dar una explicación a la exactitud en muchos casos en cuanto a la interpretación de la lectura de la mano se desprende mediante la teoría del ensayo-error. Supuestamente, varias enfermedades están relacionadas con modificaciones genéticas las cuales pueden producir en los rasgos de la mano una serie de surcos y pliegues que pueden ser similares en los pacientes que sufren dicha enfermedad, variando muy poco en cuanto a la morfología. Cualquier persona que sepa este dato y haya observado que ciertas líneas coinciden, pueden “pronosticar” a la persona este hecho, para sorpresa del consultante que puede conocer el padecimiento de dicha dolencia sin que conozca de nada al augur. A partir de ahí, una vez captada su atención, el resto de las interpretaciones pueden ser tan generales que podrían coincidir con ciertos aspectos de acontecimientos futuros para cualquier persona que se someta a una sesión de adivinación mediante la quirománcia. Dicho de otro modo, utilizan cierta experiencia para “sugestionar” a la persona y poder así dar mensajes incoherentes pero que pueden coincidir de forma leve con cosas que pueden ocurrir en la vida del consultante, siendo interpretadas sólo por parte de este y de forma forzada como ciertas.

Pero todo esto no explica otros acontecimientos desvelados mediante la lectura de la mano y que no tienen nada que ver con la salud de la persona, siendo en muchos casos mensajes tan precisos que no cabe la “interpretación forzada” por ninguna parte, tanto en hechos pasados como futuros. ¿Qué explicación “científica” damos entonces?

Como muestra tomemos la vida de nuestro siguiente personaje, que destacó precisamente por la elaboración de obras encaminadas a la interpretación de la mano o quirománcia, además de utilizar a lo largo de su vida otras artes adivinatorias. Se trata de William John Warner, que se hacía llamar “Conde Louis Hamon” e igualmente conocido como “Cheiro”, aunque la pronunciación de este sobrenombre la tenemos que hacer como ki-ro. Nació al parecer en Dublin el 1 de noviembre de 1866, aunque hay biógrafos que sitúan el lugar más exactamente en Bray, al sur de esta ciudad. Posiblemente debido al sobrenombre noble que utilizaba, su procedencia estaría relacionada con la realeza, o muy cercana a esta, aunque este dato tampoco parece haber transcendido. Posiblemente su padre fuera el conde Guillermo de Hamon y por tanto recibiría este tratamiento heredado tras la muerte del mismo. Aunque la educación que recibió fue privada, predominante en personajes relacionados con la nobleza, su madre le introdujo desde muy pequeño el interés por otras “ciencias” como fue la quirománcia, la astrología y la numerología. Todo este aprendizaje formaría parte importante de su vida. Paralelamente realizaría los estudios para ser colocado en cierto ministerio no pudiendo terminar los mismos ni obtener su destino por la bancarrota que desgraciadamente sufrió su padre.

Además de las enseñanzas descritas de su madre, otro acontecimiento marcaría la tendencia por lo oculto y lo paranormal de William, y fue su viaje a la India donde se reuniría con un grupo de personas que buscaban conocimientos ocultistas precisamente en esta zona del planeta. En estas que fue aumentando sus estudios sobre la quirománcia con la base ya aprendida, mostrando cada vez más interés por esta arte adivinatoria. Luego pasó por Egipto y terminaría finalmente en Inglaterra donde explotaría todos los conocimientos bien aprendidos con la base que contaba montando una consulta donde atendería a las personas que quisieran saber más de su vida futura a través de la lectura de las líneas de sus manos. Para esta labor, y con la idea de no manchar el noble título de su familia, utilizó el pseudónimo ya nombrado de Cheiro y a pesar de los autores que han intentado descifrar el significado del mismo, hasta ahora no se sabe a ciencia cierta qué significa esta palabra. Una de las teorías que quizá puedan tener más sentido se refiere a los posibles conocimientos que nuestro personaje pudo adquirir a través de sus conocimientos en mitología griega del hijo de Crono y Filira llamado Quirón. Este era un centauro que se distinguía del resto por el carácter apacible y bonachón frente a los demás seres similares a él. Además, se decía que era inteligente, sabio, y un gran maestro en distintas artes y ciencias. Al ser este nombre una posible desviación ortográfica de Chiron o Kheiron y refiriéndose esta palabra a las manos, bien pudo adquirir ese pseudónimo por todo lo anteriormente descrito. Si a todo esto le añadimos que también pudiera tener connotaciones astrológicas con el día de su nacimiento y planeta regente, relacionados con el símbolo del centauro… ya tenemos dos razones de peso.

Dentro de su obra o, mejor dicho, legado literario relacionado con el arte de la lectura de manos y otros conocimientos esotéricos, no son pocos los que hasta la fecha le tienen una profunda admiración, y consideran sus conocimientos sin igual en la actualidad a pesar de los distintos títulos que llenan las estanterías de las librerías especializadas de otros autores que sobre los mismos temas escriben. Todavía hoy en día son muchas las personas que buscan títulos como ¿Cuándo nació? relacionado con la astrología, Quirománcia, el idioma de la mano publicado por primera vez en 1897, El libro de los números Cheiro, Las predicciones mundiales de Cherio o Quirománcia para todos. Teniendo en cuenta las fechas y las restricciones que en las mismas por parte de la sociedad se hacía de tales artes, es destacable la cantidad de libros escritos por William sobre estas temáticas, aunque las razones las encontramos cuando abrimos una de estas obras y comprobamos los vastos conocimientos que tenía, hasta tal punto que se hace difícil incluso por los más escépticos de los científicos rebatir muchas de las teorías en ellos presentadas.

Retomando un poco el punto de la historia de nuestro personaje que dejamos líneas arriba, su fama se extendió tanto que se vio obligado a trasladarse en algunos momentos a ultramar, hacia Estados Unidos, para poder atender a clientes muy importantes en aquella época. Entre estos podemos destacar a Mark Twain, Sarah Bernhardt, la mismísima Mata Hari, el ilustre Oscar Wilde, el vigésimo segundo y vigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y perteneciente al partido demócrata Grover Cleveland, Thomas Edison o Joseph Chamberlain, político y empresario británico de reconocido nombre. Como podemos comprobar no estamos hablando de personajes que no tuvieran cierto nivel intelectual, o que pasaran por la vida por ser excéntricos, más bien eran personas que si buscaban los consejos de Cheiro era porque este respondía de forma certera y ayudaba realmente a resolver sus dudas, o a orientarle en una decisión importante que debían tomar en un momento clave de su vida.

Los últimos años de su vida se los pasó en el famoso distrito de Holliwood, en Los Ángeles. En este lugar terminó por extender su carácter como escritor a guiones para películas y lo más importante, atendiendo a unos 20 clientes por día en su consultorio, algo extraordinario como pueden comprobar ya que no es fácil mantener un nivel de concentración para tantas personas al día, a no ser que se posea una mente privilegiada y capaz de aguantar semejante presión sin mezclar vidas de personas que consultaron anteriormente. Todo un portento de la parapsicología que a buen seguro en nuestros días formaría parte de algún estudio dentro de esta ciencia. Murió en 1936 y aunque por estas últimas líneas pudiera parecer que en loor de multitudes, nada más lejos de la realidad. Si tenía que atender a 20 clientes al día era para sacar algo de dinero y pagar así su manutención y el alquiler, ya que no pedía más que la voluntad, en muchos casos, recibiendo nada a cambio. En cuanto a su papel en la realización de guiones, estos eran de “medio pelo” y, en muchos casos, no recibía nada a cambio. Tristemente, nuestro personaje murió sólo y de forma miserable.

Uno de los aspectos que nos interesa, ya que es la base de este libro, es la faceta premonitoria de este personaje al que también se le atribuye la realización de varios libros relacionados con las predicciones de acontecimientos mundiales basados en los conocimientos que poseía de astrología. Pero también tuvo la oportunidad de demostrar ante algunos personajes históricos bien conocidos sus dotes paranormales, como por ejemplo el triste fin de uno que a buen seguro nos suena a todos: Rasputín.

Corría el año 1905, época en la que Cheiro gozaba de gran renombre y fama cuando mantuvo una reunión con este polémico monje ruso y en la misma le realizó una predicción que a la postre se cumpliría de forma increíblemente precisa. La predicción hacía referencia a un violento final que le esperaba en palacio, en el que intervendría el veneno, la hoja de un cuchillo, las balas de un arma para acabar finalmente ahogado en las frías aguas del Neva. Creo que a muchos nos ha hecho recordar la forma en la que murió, ya que aunque parece que suene a sorna, todas estas vicisitudes tuvieron que pasar hasta que Rasputin murió: El Zar Nicolás II le intentó envenenar con un pastel impregnado en cianuro sin mucho éxito ya que a fuerza de consumirlo su cuerpo estaba casi inmunizado, luego le disparó con un arma por la espalda y luego de permanecer un tiempo en el suelo, se incorporó para atacar a su agresor y un ayudante del Zar le disparó otras dos veces, mientras otro le golpeaba con una barra de acero. Tomaron el cuerpo al parecer inerte del monje y se dirigieron al helado río Neva donde, haciendo un agujero en la capa de hielo, tiraron el cuerpo de Rasputín quien mientras se hundía todavía tuvo tiempo de hacer la señal de la cruz. Salvo por el cuchillo, cambiado por la barra de acero…

No queda aquí la lista de premoniciones, ya que Cheiro también vaticinó el inicio de la primera guerra mundial, la revolución Rusa, la independencia de la India y la peculiar forma de conseguirla, describiendo incluso al personaje que la lideró o la caída del comunismo. Incluso en uno de sus textos aparece el resurgimiento de La Atlántida tras un gran terremoto que ocurrirá en un futuro próximo, o el calentamiento global que actualmente estamos sufriendo, previendo una era glacial tras este.

Quedémonos con la que habla de La Atlántida, que transcribiremos a continuación debido al interés que tiene por estar relacionada con otros acontecimientos geológicos y climáticos que, al parecer, han de ocurrir: “Durante los próximos cincuenta años será crear una zona de terremotos en dirección noreste desde la costa del Pacífico de Perú, pasando por Panamá, México, Estados Unidos y Canadá para las regiones árticas. Las ciudades del este de América del Norte se verán gravemente afectadas y una parte considerable de Nueva York será destruida. En los próximos cincuenta a cien años, tras una serie de terremotos devastadores, las islas de las Azores en el Atlántico será construido y las ruinas del continente desaparecido de la Atlántida se ha descubierto y explotado”. Para situar mejor a nuestro lector este párrafo se extrae de Predicciones Cheiro Mundial, un libro que este autor publicó en 1927.


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